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sábado, 27 de octubre de 2012

exilio





Dime quién soy
en esta sucesión de dramas e hipérboles.

A qué lado de la cama he de esperarte
ahora que ya nos hemos distanciado lo justo
para que todo haga menos daño.

Hay un amor en cada uno de nosotros
pero mi amor ya no cabe en esos cuerpos.

Es un exilio prematuro
dónde ya jamás podré pertenecerte.

Donde dejarme caer
por última vez
en la raíz de unos ojos huérfanos,
en la jefatura nacional de la alegría

donde los amantes engullen pesadillas
y la noche es el trago más amargo.

Disfruta tu medida exacta, amor.

Soy esa sombra inalcanzable
en el oscuro abandono de tu vientre.




martes, 11 de septiembre de 2012

SEPTIEMBRE.





























En el octavo Septiembre contigo
intento desmembrarme de ti lo juro
en los ojos de esa mujer del bus
en cualquier otra tragedia.
Intento pasar la página del tiempo,
el arrebato, los contrastes, la ceremonia
de los cuerpos que me empujan
al abismo.

Y tú te sientes sola en otra vida paralela,
en tu Septiembre tan distinto al mío.
Yo también leí poesía este domingo,
al levantarme hice de Kerouac
mi compañero y a mi también
me mató un poema dejándome desnudo
el resto del día.

Te das cuenta es la poesía lo que todavía nos une,
no busques más cuentas ni miserias,
no busques la razón en esos hombres.
Cojerás su mano y tendida hacia la muerte
querrás que te atraviesen con un mástil,
querrás que la vida no te agote
y comerás de su carne y su pasión despierta,
de su ocaso y quizá su mañana intacta
pero no podrás encontrarle los atajos,
quizá unas horas después todavía
no le hables al oído.

En el octavo Septiembre contigo
te veo aquí sujeta con alfileres como si
quisieras decirme algo y ya no tuvieras fuerzas,
he ido tejiendo sueños descubriendo mundos,
líneas en las manos como cataclismos,
sudores a destiempo y tentaciones huérfanas,
he ido acostumbrándome a sentirme solo,
a rozarte con canciones, versos despojados
del vientre de su madre

y sigues sagrada para mi nada ha cambiado
desde aquella sinrazón de dos adolescentes
casi viejos por sus causas y varados por la suerte.

Dime dónde estará aquel pescador en la botella,
las palabras que te dije en aquel antro
donde el Jueves se vestía de promesa,
dónde quedarán los primeros besos, los huracanes,
el primer hambriento en tus canciones,
la ternura cargada de cinismo, la indolencia
de dejarte en casa vírgen, los cajeros,
la lluvia y los primeros auxilios,
aquella puerta cerrada en un noche eterna,
las amigas que me temían cuando tú me sujetabas
contra todo y contra tus propios miedos,
hoy pasajeros irreductibles del viaje.

Dónde quedará el vértigo cuando te veas aquí
a mi lado todavía y te preguntes
yo no quise jugar a equilibristas,
yo tenía las cartas en la mesa y ya le dije
a la mujer que soy no vuelvas a nadie,
no traiciones este no de nunca,
esta miliciana respuesta ante el aliento del naufrago.

Sabrás que este amor valió la pena
cuando lo veas entrar sin hacer ruido por la puerta
-Susurrándote-
y salir con la cabeza alta y las manos llenas de cristales.

Oh torpe en mi bajeza y mis descuidos
dejé la puerta abierta del poema una vez más,
las inquietudes que me rondan,
el terco aprendizaje del sediento, del sonámbulo
que tropieza con tus idas y venidas,
que se encoje de hombros cuando ya no halla respuestas.

Antenas y deseos verán morir la noche en tu azotea.

Caerás al peso, dubitativa pero entera,
y no hallarás consuelo que te salve. 


 https://www.youtube.com/watch?v=3SD_7hmR-GY

jueves, 26 de enero de 2012

ALGO ME ALEJA DE TI







Cuando te detienes en la poesía
sé que todo lo demás siguió su curso.

La secuencia del párpado inflamado,
las ojeras que fabricas para otros,
que remiendas en tu llanto,
la cordura que sube las escaleras
de dos en dos contando los minutos
en los que ha de vencer
la mujer sobre la bestia.

Cuando te detienes en esta silla eléctrica
dónde yo me hago de carne
y pierdo el punto aquel donde podíamos
dejarnos ver caer entre daños y perjuicios.

Cuando nos ponemos frente a frente,
cuando nos exponemos de una manera insana,
cómplices del temblor y el desaliento,
de la puerta de atrás donde el incendio
brota por tus labios y el precipicio
empieza en el vacío al que regreso.

Es entonces cuando te miro
y sé que casi me oyes,
me aplastas con el silencio,
me desencajas y haces que llegue exhausto,
que dilate en esta ecuación de versos
donde el mayor problema es que tú no restas nunca.

Donde no es tu boca de lo que vengo a hablar
sino de tu boca para mi.

Donde un triángulo es una suma de conciencias
en la irresponsabilidad de mi ternura,
allí donde empezamos a entender lo de la causa y el efecto.

Pero hoy, en esta oscuridad y
delante de estos amigos,
de esta semana que está herida de muerte
sólo he venido a decirte que lo siento,

siento unas ganas terribles de hacerte el amor,
siento que he ganado la batalla moral del desamparo,
siento que nadie más vaya a escribirte como yo,

y en eso no te voy a dar más treguas,
y en parte no me va a doler ahora
saber que hay algo que en el fondo
sé que me aleja de ti.